2018: Año Decisivo Para La Aprobación De Reformas Que Fortalezcan La Hacienda Pública
Saltar al contenido




Calendario  

Servicios más utilizados  



2018: AÑO DECISIVO PARA LA APROBACIÓN DE REFORMAS QUE FORTALEZCAN LA HACIENDA PÚBLICA

Por Comunicación Institucional
Publicado el Martes, 20 Febrero 2018
Visto: 1233

Al cierre del primer mes del 2018 el déficit se ubica en 0.6% de la producción y el déficit primario (ingresos y gastos sin intereses) se ubicó en 0.4% del PIB. Ambos déficit coincidieron en la misma cifra observada en enero del 2017. Este comportamiento evidencia la urgencia de contar con una solución estructural al problema fiscal que el país ha arrastrado durante años.

 

Los ingresos tributarios crecieron un 8.8% al cierre de enero 2018, con respecto al mismo mes del 2017, al pasar de ¢343.836 millones a ¢374.171 millones, respectivamente. El crecimiento de los ingresos tributarios mantuvo una ligera aceleración, si se compara con el experimentado a enero 2016, cuando alcanzó un 8.4%.

 

En cuanto a la estructura de los ingresos, su crecimiento se debió a la variación que experimentaron los impuestos de ingresos y utilidades (5.4%), los impuestos a la propiedad (69.3%) y los impuestos sobre bienes y servicios (6.2%).

 

Los rubros que explican en mayor medida la variación de los impuestos a los ingresos y utilidades se refieren al impuesto sobre el salario, jubilaciones y pensiones, así como al impuesto a las utilidades de las personas jurídicas.

 

En el caso de los impuestos a la propiedad, los que produjeron mayor aumento fueron el de vehículos y el de personas jurídicas, éste último, gracias a su restablecimiento mediante la Ley N° 9428, aprobada en setiembre 2017. Cabe destacar que los recursos producto de la recaudación de este nuevo impuesto se destinan a seguridad pública.

 

Finalmente, en el caso de los impuestos sobre bienes y servicios, los que impactaron en mayor medida fueron el impuesto único a los combustibles y el general sobre las ventas.

 

Sobre el comportamiento de impuestos sobre bienes y servicios, cabe decir que sin duda la desaceleración en la actividad económica experimentada en el país desde hace algunos meses, a la que además se le debe sumar una disminución de algunos bienes sensibles a nivel de importación, como el caso de los vehículos, hacen que impuestos como el selectivo de consumo y el general sobre las ventas, tanto a nivel interno como en aduanas, mantengan crecimientos menores, e inclusive decrecimientos, comparados con el mismo mes de enero de años anteriores, lo que finalmente repercute en una menor cuantía de los ingresos tributarios.

 

Por su parte, los gastos totales aumentaron un 7.8% al cierre de enero 2018, con respecto al mes de enero del 2017, al pasar de ¢561.555 millones a ¢605.525 millones respectivamente.

 

En cuanto a la estructura del gasto, su crecimiento se debió a la variación que experimentaron los gastos corrientes, al aumentar de ¢536.727 millones a ¢599.697 millones (variación de 11.7%). Los rubros que explican, en mayor medida, la variación de estos gastos son el pago de intereses (45.4%), producto del aumento en la deuda y las transferencias corrientes (9.8%), principalmente para el Fondo de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares y el Fondo Especial para la Educación Superior (FEES), ambas obligaciones ineludibles que resultan de mandatos constitucionales y legales. Estos dos conceptos explican el 70.5% de la variación total de los gastos corrientes, lo restante corresponde al componente de remuneraciones.

 

Al referirse al comportamiento de las cifras fiscales del gobierno central, el primer vicepresidente y ministro de Hacienda, Helio Fallas, enfatizó que si bien la decisiones que se han tomado para mejorar la calidad del gasto y aumentar la recaudación han sido efectivas, la aprobación de todos los proyectos para el fortalecimiento de la Hacienda pública siguen siendo una prioridad.

 

“Las acciones tomadas han generado resultados importantes que han evitado mayores disparadores en el gasto, y más evasión, si no se contara hoy con programas de control como AMPO, Colmena, mejoras en el TICA y más recientemente, factura electrónica. Sin resultados como los obtenidos de estas medidas, el déficit fiscal sería mucho mayor. Sin embargo, como lo he reiterado en diversas oportunidades, la situación actual de las finanzas públicas demanda acciones urgentes lo antes posible, con el fin de resolver el problema estructural que genera el déficit. Esto es esencial para que, como Estado, nos aboquemos, a mediano y largo plazo, a fortalecer otros temas que también son de suma relevancia para el desarrollo del país, como empleo, seguridad, energías limpias e infraestructura, entre otros”, destacó el Jerarca.

 

 

 

Comunicado de prensa

CP 14 / 20 de enero de 2018

 

comments powered by Disqus